Nadie entiende a la Naturaleza... en esta ciudad de mierda nadie podría siquiera llegar a sentir un poco de su magia; menos nos entenderemos a nosotros mismos.
Los edificios no dejan mirar al cielo, el ver cómo las nuves juegan con el viento se vuelve casi imposible. En el lugar en el que se debería ver el sol, ahora está un foco de luz pálida y fría que entumece los sentidos. Cuando se quiere oler la brisa primaveral, terminas oliendo combustión.
Seguramente en este instante, miles de jóvenes como yo intentan infructiferamente, en sus cómodas casas con calefacción central, encontrar un poco de Naturaleza en escritos que usan palabras desteñidas por el negro humo de la ciudad, el humo de la ilusión muerta. Ideas sin conexión... alfinal todas apuntan a lo mismo, asique no me importa conectarlas: vallanse a la chucha.