Una(s) de tantas otras focalizaciones de lo mismo

lunes, 28 de marzo de 2011

Pregunta existencial

¿Es el cuerpo el que me da la vida, o soy yo el que le da vida al cuerpo?

martes, 8 de marzo de 2011

.-

Hope this is what you wanted
Hope this is what you had in mind
'cause this is what you're getting.

El ciclo circular de vasos de Sebastián.

Sebastián abre los ojos, ve la hora y se levanta.
Camina hasta el baño,
mea,
se lava las manos
y se ve la cara de muerto en el espejo.

Sebastián se baña.
Se baña
y piensa mientras las gotas de agua escurren por su cuerpo.
Piensa tantas cosas que al segundo no recuerda...
... tanta mierda inservible:

que los problemas de ayer,
que los problemas de ahora,
que los problemas de mañana;

Que los problemas de ningún puto momento!

Porque esos no son problemas,
son sólo
vasos de a g u a...
en los que se ahoga
como estúpido.


Sebastián termina de bañarse y se seca los pensamientos con la toalla.

-Como dije,
eran inservibles e innecesarios,
porque no cambiaron nada-

Sebastián vuelve a mirarse al espejo y se ve igual que antes ...
y tiene hambre.

Dos cucharadas de milo y una de azúcar.
-Con su cuchara y en su tazón-

Vierte la leche.

Sebastián pone los panes en el tostador y revuelve la leche.

Sebastián se sienta a comer.

Sebastián come.

Sebastián se lava los dientes.

Sebastián se arregla.

Sebastián se siente mal.
-Eso no era parte del plan-

Sebastián le pide algo de dinero a su madre y se va para el colegio,
viaja en metro y se horroriza
con la impersonalidad que se encuentra
entremedio
de taaaaaaannnntaaaa...

gente.


Sebastián llega al colegio y toma atención para que le valla bien.
-Él no habla en clases-

Sebastián en el primer recreo no hace nada;
en el segundo compra algo para comer.

Sebastián está cansado y quiere irse a casa.
Terminan las clases y lo hace.

Sebastián se tiene que pasar en el metro
porque no tiene plata pal pase.

Sebastián llega a su casa.


-Sebastian vive su vida

... sobre una estructura extenuante...
y su contenido
no lo hace más pasajero-

Sebastián llega a su casa
y pelea con su familia
al mismo tiempo que lo hace con su polola
por mesinguer.

Sebastián llora con rabia para afuera
pero profundo para adentro.

Sebastián se siente solo.

Sebastián sufre y se siente mal.

-Sebastián,
¡el día se te está pasando!

A Sebastián se le pasa el día,
otro más.

Sebastian
Se
acuesta
y se duerme
y quiere que sea eterno,
pero termina siendo tan rápido
que ni siquiera tiene espacio para soñar.


Sebastián abre los ojos, ve la hora y se levanta...



-Sebastián no existe,
pero es mi segundo nombre.-