Una(s) de tantas otras focalizaciones de lo mismo

sábado, 13 de septiembre de 2014

El temor en la asepsia

Tanto tiempo temeroso de los insectos. Tanto tiempo intentando esconderme de su existencia omnipresente y, sin embargo, sigo vivo. ¿De qué me sirve, entonces, haberme limitado y reprimido del contacto de la vida, como si la vana superstición del profiláctico fuese a evitar que una cascada de niños nazcan al alba?. Estando mi piel tensa, no lograré que el veneno no penetre a mi sangre, sino que sólo conseguiré empantanar mi iridiscencia . He, pues, de derramarme ante lo que sea que haya de venir, sonriéndole al presente, liberándome de mi cárcel; volando a la vida.

Los sueños peregrinos.-

En principio logré un pensamiento profundo, pero ahora no lo tengo. También estoy más lento, y una sensación rara, tanto en la cabeza como en el corazón - pareciéndose a un cansancio este último- indican una falta de armonía.

Me doy cuenta de esto y logro armonizarlos por un momento.

Lo intentaré de nuevo.

Me saco los zapatos. El Sol me llama. Voy a buscarlo, esconderé mis cosas.

Vigilancia tras la espalda,
Sol en frente
pies descalzos.

Fluir de la conciencia

Le pido al Sol que me armonice. El viento me responde. Gracias.

Intento buscar la conexión con el Todo,
parece que mi fluir de la consciencia y voluntad
va acorde con los elementos

                                  En Flor.

Ni el sonido de los autos,
ni la gente,
me dejan descansar.

Cómo te deseo a ti, Pureza,
Madre Divina,
que todo lo amansas
y todo cobijas
envolviendo a cada uno
de nosotros con tu ternura.

Dándonos vida junto a ti,
padre Sol, que el calor de tu luz
nos ilumina a todos,
excepto a mamá,
que encuentra luz
en su propio fluir.

¡Oh! queridos padre y madre,
yo soy la síntesis de ustedes soy,
yo tengo que alcanzar mi ser,
y moverme al son del ritmo
siempre constante:
el del corazón,
el que late sino hasta que mueres.
Lo más puro y primigenio está
en él.

El frío empieza a llegar,
me tengo que vestir,
y como mis antepasados,
caminar en busca de miel,
hasta llegar al lecho
de la muerte
y la fantasía.

Los sueños peregrinos.

Revelación.-

"High is the way, but our eyes are upon the ground"
Tool



La vida es un cúmulo de símbolos que, como nebulosa, aparecen frente a nosotros para dar origen a todo lo existente.

El Sol, la Luna y las estrellas, fundamentos de todo lo que pulula, nos entregan las luces del día y la noche junto a las coordenadas de la inmensidad, la revelación de lo inconmensurable y la oportunidad de ver a través del velo de Isis.

Mientras, aquí, nuestra Madre Tierra, junto a todos sus hijos, nos traen la oportunidad de ver, oler, intuir y tocar la lejanía de los astros y sus más íntimas cristalizaciones en el presente.

Se dice que los sueños nos muestran una realidad ilusoria, pero, sólo de vez en cuando, la realidad nos entrega sueños ilusorios; sueños materiales a través de los cuales tenemos la oportunidad de trabajar al rojo vivo las partes más esenciales de nuestro ser, en una separación alquímica de nuestros elementos más profundos de los más mundanos y vanos.

Es, por ello, necesario ser capaz de ver la magia y de sentir nuestro cuerpo en sus percepciones más sutiles.

El humano, en su aparentemente irreductible cobardía gregaria, levanta muros contra estos libros sagrados y universales, a la vez que crea sus propios confusos y disfuncionales significados sin tener un ápice de conocimiento sobre las materias primas que emplea, -esto es, su completa exterioridad-; rodeándose de mentira y muerte sobre la que hace descansar, tambaleante, su seguridad.

Vivimos, entonces, adormecidos; alienados del significado de las cosas que se nos presentan y del sentido y conocimiento de nuestro propio ser.

¿Conoces la maquinaria de tu existencia, el asombroso sistema que nos mantiene hoy vivos y despiertos?. ¿Cuál es tu impulso más profundo, aquello que hasta casi mueve tu conciencia, tus latidos y tus florescencias más eléctricas?.

Eres Tú, esencial, pero no te conoces. "Vives y no te ves vivir"... pero esto no es inexorable.

La modernidad, junto a todos sus miedos y mentiras, se ha intentado afirmar del ámbito más obvio y aparentemente seguro del accionar humano: la racionalidad, y junto a ello ha acallado todo el riesgo -claramente prejuicioso- de descontrol que le representa nuestra corporalidad y la sutileza que encapsula.

Es una reacción natural, y hasta quizás sana, de no haber comprendido a Dios o al Todo. Pero el principal problema surge cuando nos estancamos en la comodidad del miedo adormecido, de la inconsciencia.

La conciencia es conocimiento que otorga el dominio de acción a nuestra voluntad, y el conocimiento es toda aquella síntesis de lo percibido mediante nuestro cuerpo, junto al juego esencial, a veces cierto, a veces falso; de las ideas. Por tanto la pregunta es: ¿estás sintiendo todo lo que podrías sentir?
Es necesario volvernos progresivamente sensibles. De lo contrario, nuestra racionalidad no será más que una aberración por no cumplir aquella función a la que fue específicamente designada: permitirnos conocer al Universo y a nosotros mismos.

Una racionalidad que se tenga a sí misma como fundamento no hallará otro camino que el del artificio y la mentira pretenciosa. Una suerte de agujero auto-indulgente que nos sume en la falsedad al convertir en aparentes seguridades a nuestros miedos proyectados. Esto es, la inútil forma en que intentamos desentendernos del mundo. No podría ser otro el camino tautológico de crearse, enteramente, a sí mismos.

Nosotros hacemos los lugares, pero los lugares también nos hacen a nosotros, es esto un ecosistema. Los símbolos están ahí, la vida está esperando, casi resistiendo; comencemos a vivirla, también a cuidarla.

La Creación es incognoscible en su particularidad (realidad).-

El único camino
para saciar al glotón
que pretende un conocer absoluto,
es el del reduccionismo ilusorio.

Al que le caiga el guante,
               ¡que se lo chante!

La paradoja del complejador.-

La vida es tan simple y compleja,
que no podemos reducirla a una complejidad
que surja a partir de la simpleza,
es decir, la mayoría de las ciencias,
sino que debemos comprenderla
a través de lo más simple de lo complejo,
como una flor,
o de lo más complejo de lo simple:
el Universo.

Liviandad.-

Si usted quiere reírse
de mí,
pues hágalo.

La ridiculez
ya no me pesa

Diálogos con el Río

En el mejor sentido de la palabra,
el río es una maquinaria de vitalidad,
o bien, La Maquinaria de la Vida



El Río es vida pura,
el río es constante renovación,
movimiento y dialéctica

El Río no es estático,
no es el mismo río siempre,
pues verlo así sería 
tan sólo ver el camino
(y ni eso)

Asimismo, las corrientes,
las estructuras
y el flujo
que forma y que sigue
siempre traen algo nuevo

Aunque lo creamos regular
por pensamiento simplista
o egolatría cognoscitiva,
el Río es fluir puro

No podría ser otro
el Principio mismo de la Vida.-

Florece la humanidad.-

La naturaleza está llena de bella abundancia
pero, ¿cuál es la abundancia del humano?

La abundancia del humano 
es la creación...

            otra de sus herramientas

Un martillo puede servir para construir 
o para destruir

La Construcción está en el amor

               ergo

La Gran Abundancia del humano
está en el amor,

                que es voluntad,
                         consciencia
                               y entrega

Por qué siempre han de prejuzgar.-

¿Por qué siempre han de prejuzgar
las expresiones y lo errado (¿para quién?)
como si fueran blancas palomas
que nunca se hubiesen equivocado?

como si la confusión
fuera un ejercicio solucionado
y la verdad hubieran alcanzado

¡pues claro que así lo creo ser
si no han visto ni la verdad
de su inconsciencia!

las risas son
para quienes la ridiculez
pesa mucho
y no ven que esa propia ridiculez
se encuentra saliendo de su misma boca

a carcajadas ahora
mañana a llantos

y no hablo sólo de los llantos de adentro
sino que también los de afuera
(¿o es demasiado obvio?)

Pues no,
que los que se mofan
y no lloran
se ahogan en su propio vacío
y al cabo se esfuman

pero los que no se mofan
y lloran
saben dejarse caer
o se saben falibles,

pues siempre la riqueza del humilde
ha sido el entendimiento que surge
del cuidar el propio artificio

Por eso, ¿por qué no dejamos de prejuzgar
las expresiones y lo errado? (¿para quién?)
que si las blancas palomas no se han equivocado
es porque nunca han respirado

Otro ciclo.-

Me guardé,
me volví semilla
en el mar atormentado
del mundo
de la razón
de la acción
inconciliados.


Me volví semilla
porque ya he muerto
suficientes veces
sin alcanzar que mis pétalos
llegaran al pájaro del Sol.


Semilla perdida
Semilla conflictiva


En busca de tierra
sobre la que ya me poso,
me metí en las profundidades
de mi bosque interno
como el ojo refractario
del cual tomé la forma


Yo, semilla sin pupila
porque miro hacia dentro
para luego extenderme al afuera
constante en mi camino
de aire hasta el cielo


Mañana bañaré en mi eclosión
a todo el jardín que me acompaña
Luego engendraré otras semillas
y les entregaré todo el almíbar de mi fruto


Me volví semilla,
hoy germino mi rumbo.