La mentira y la verdad generan el mismo efecto: una realidad que el receptor entiende como cierta.
La única diferencia entre estas dos, es que la primera sólo pondrá el envoltorio de esta realidad, dejándo el interior completamente vacío; en cambio la segunda, además de envoltorio tiene contenido. Por lo que -almenos a mi parecer- es preferible quedarse con un producto el cual posea envoltorio y contenido de mala calidad; que descepcionarse con otro que te haga creer que es excelente pero que al abrirlo te encuentres con nada. Sin embargo, y cabe destacarlo, también se encuentra la excepción del producto aparentemente feo pero con un contenido increíble. Lamentablemente, estos suelen pasar desaprercibidos y acaban pudriéndose.
Toda nuestra vida esta infectada de capitalismo, el capitalismo acostumbra a vender productos que aparentan ser más de lo que son(mentiras).
Mi vida está V A C Í A
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