Mi soledad es difícil de explicar. Con tan sólo decir que me cuesta en demasía el salirme de mi espíritu cínico para contarla, se entiende que con esa desnudez yo simplemente me desvanecería. Con todo, me dedicaré a contarla, si es que las palabras me dan el favor de conjugarse en correlato fiadero.
Me pregunto yo como irá a ser mi muerte. A veces me imagino historias propias de la literatura novelística en las que me veo auto-asesinado por una conciencia en desvariado despiste, - no suicidado, pues es mi inconsciente el que me lleva a cruzar la calle aún a sabiendas de que se acerca un auto a peligrosa velocidad - , y muerto como por obra de una voluntad lúcida sobre el fin de su tarea en la tierra.
Me imagino que simplemente ya no hay nada más que ser, ni hacer, por lo tanto la partida se hace inevitable. Adiós mundo, adiós atardeceres, y colores del ocaso. Yo me voy. Anocheceres y noches de tenue luz y eterno viaje estelar, vosotras habéis acabado de hace tiempo. En mi recuerdo las imágenes de suave piel y cabellos en cadencioso movimiento ya cada vez van haciéndose más borrosas, como un llanto difuso y lejano, en el que se confunden las viejas realizaciones de la eternidad con una pena de pobre desposeído.
Y ahora, que está todo, menos tú, yo siento un enorme abismo a mi lado, en mi cama, y en mi cuerpo. Por las calles mendigo abrazos de una calidad digna de los protocolos temerosos de la comunicación. Y aparecen las canciones, las evocaciones, las ausencias y los recuerdos; y un vacío que se expande como el apetito de un agujero negro, como el mismo que en su momento nos hizo tragarnos el uno al otro bajo el ritmo del son ritualista.
Por las calles camino solo y ahora en las placitas tenuemente iluminadas por el color lúcuma de la ciudad, me tengo que leer yo solo. A veces los focos de las luces en la noche me absorben y raptan, en un caminar que parece más bien el levitar de un espíritu anciano y agotado. Aún así, me sigo consolando con las estrellas que alguna vez vi contigo, preguntándoles cuál será mi nuevo camino, preguntándoles si acaso existe uno, o si acaso todo esto ha sido en vano. Siguen sin darme respuesta. Pero aún así me animan. Su orden, su titilar celestial, su suspensión entretejida por el amo de las cosas y las energías, me dicen que hay algo. Algo quizás de lo cual soy inútil e insignificante. Nada. Aún así, luego de estos fulgentes y efímeros escapes, vuelvo a realidades más mundanas y entrañables, y me siento maltrecho, como si hubiese caído desde distancias siderales a un suelo duro como la realidad.
En mi vida me he puesto a practicar el más grande estoicismo. Ni modo. De todas formas, no puedo decir que no me guste. Me gusta aquello que encuentro, y me empieza a gustar el observar mientras todos bailan. No me importa la marginalidad, yo sigo manteniendo mi capacidad de reír, aunque el reír remarque diferencia y extranjería. Loco, absolutamente loco; enajenado por la soledad, exprimido por la necesidad afectiva, drenado cualquier vestigio de caricia hasta la sequía, mi cuerpo se mueve en concienzudos movimientos, mi mirada se fija en seria expresión. Me escondo en la caverna. Me escondo en la caverna. Me escondo en la caverna, y me libero en los sueños. Alcanzo las estrellas y revivo a los muertos, los revivo e inauguro un nuevo día de nostalgia que comienza con un reloj sonando en un gélido amanecer a las siete de la mañana.
Tanto tiempo que no escribiai algo, además ahora no hay ni msn, la weá charcha :( espero que tu vida esté bien, que en la U tdo sea bacán y no sé, la familia, etc. Por face caché ke la Dani será mamá, me imagino que stay super contento, la raja :D hasta soñé ke lo comentabamos jajaja puta y eso, cuídate po shooroo, espero saber de ti someday. Supongo ke no es necesario decir quien soy ... o sí? NAAAAAAA, chau :)
ResponderEliminarA mi no me funciona ebudy, el de hotmail creo que sí :/
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